Mundo de ficçãoIniciar sessãoAmbos entraron en la habitación y una cama enorme ocupaba la mayor parte del cuarto donde él la tendió, en esos momentos ella solo llevaba un camisón de seda con encaje que le marcaba su figura, iba descalza y con el cabello suelto y para más placer ella olía a cerezas. Le subió el camisón dejándola completamente desnuda.
—¡Eres una mujer muy hermosa, Megan!
Ella no le contesto, solo







