Mundo ficciónIniciar sesión—Eres una mal mentirosa citadina.
—¿De qué rayos hablas?
—Ya me voy, que descanses.
Salió de su habitación dejándola más nerviosa de lo que ya estaba, su primera noche allí y ya el dueño la había besado y manoseado. Lo que menos imagino al llegar a San Antonio era conocer a un vaquero sexy que la besara el mismo día de su llegada sin previo aviso, y ni si







