12. Una Lucha Medieval.
El Callejón Medieval se alzaba estrecho y opresivo. Las paredes húmedas y la penumbra envolvían el lugar en una atmósfera que parecía encogerse con cada paso. Sunday llegó primero, deteniéndose junto a una pila de cajas viejas. Su respiración era rápida y entrecortada. Miró de un lado a otro, nervioso, con la mirada fija en la entrada.
—Vamos, Gwen... —murmuró, apretando los puños con fuerza.
Poco después, su hermana emergió de la oscuridad, tambaleándose. Sus ojos estaban entrecerrados por la