—Incluso si te vas hoy, nunca podrás escapar del título de la futura señora Sánchez —dijo claramente Gabriel.
—¿Aún no lo entiendes? Lo que debes asumir no es nuestro compromiso matrimonial, sino la responsabilidad que le corresponde a un hombre. Tal vez no estemos destinados a estar juntos. Te deseo toda la felicidad —dijo Luna mientras apartaba la mano de Gabriel y agregó: — He perdido el anillo de compromiso, te iré devolviendo el dinero poco a poco. Lo siento muchísimo, realmente debo irme…