CAPÍTULO 98: TE ENCONTRÉ
Katherine apenas logra dormir un par de horas. Su pecho duele con cada respiración y sus ojos hinchados parecen haber recibido un golpe. Su nariz está roja, irritada por tantas lágrimas, y el hipo ahogado en su garganta se niega a desaparecer. Aun así, se obliga a ponerse de pie, a recomponerse por su hija.
Cuando sale del baño, Lucy ya está despierta, aunque sigue acostada de espaldas en la cama, con la mirada fija en el techo. Su expresión es distante, como si su pequ