CAPÍTULO 37: ENFRENTANDOSE AL MAFIOSO
El médico que atiende a Lucy camina con calma hacia ellas, entra con el alta en la mano. Katherine se pone de pie, ya más tranquila al saber que lo de su hija no es nada grave. Una sonrisa serena adorna su rostro mientras observa a Lucy juguetear con las cintas de su manta.
—Aquí tienes el alta, señora Cullen. Como mencioné, mantenga una dieta blanda y nada de dulces por algunos días —indica el médico, lanzándole una sonrisa cómplice a la niña.
—¿Nada de ga