CAPÍTULO 16: ERES MÍA
Ella ya no piensa, solo siente. Cada caricia, cada beso, cada palabra que él murmura contra su piel la lleva más y más lejos, hacia un lugar donde solo existe él, donde la única realidad es la forma en que su cuerpo responde al suyo.
Y aunque sabe que está completamente a su merced, no siente miedo. Solo una necesidad arrolladora de perderse en él, de dejar que la consuma por completo.
Anthony Salvatore no es un hombre que pida permiso ni que se detenga a cuestionar sus de