Y logrando que todos riesen una vez más, Ryle sintió los brazos del mayor rodearlo una vez más. Un ruidoso beso en su sien y la risa del alfa resonando en sus oídos, logrando que un escalofrío placentero surcase por completo su sistema.
— Si no lo escucho, jamás lo creería — Antoine soltó— . Es una completa dulzura.
— Es mi completa dulzura — rectificó el alfa, logrando que las mejillas del menor se pintasen rosadas.
— Bueno, ¿qué esperamos? ¡Quiero ver Flowers&Coffee por dentro! ¡Seguro es