El camino a la casa de Jacob resultó ser por completo animado. Ryle cantaba las canciones que se reproducían en el estéreo de manera automática, mientras que Leonidas degustaba la preciosa voz del chico a su costado, como también, la hermosa vista que le causaba el poder presenciar al omega utilizando su chaqueta preferida en años universitarios. Realmente adorable.
— Oye, ¿no crees que eso te queda un poco grande? — Leonidas cuestionó, dándole un pequeño toque en el hombro al más bajo, quien