Había estado en la estación de tren con mi madre por Dios sabe cuánto tiempo, atreviéndome a convencerla de que iba a regresar sano y salvo y que no me iba para siempre. Aunque la noticia que circulaba era que las chicas de Rio Hondo que lograban llegar a Ohio terminaban olvidándose de su hogar, después de obtener riqueza y poder a través de sus maridos ricos. Pero aquí estaba yo convenciendo a mi madre de que no la olvidaría. Y además, habíamos llegado a un acuerdo sobre mi viaje a Ohio.
Ella