Capítulo 58 — Una revelación inesperada.
Francesca la miró con cuidado y cariño, dándose cuenta de lo confusa que estaba Vivienne.
- Ven, siéntate aquí conmigo. - Le pidió, indicándole un banco de piedra en medio de las parras.
Vivienne la siguió, tomando asiento junto a Francesca, pero manteniendo una sutil distancia.
- ¿Puedes explicarme qué está pasando? - preguntó Viv. - ¿A qué viene todo esto? ¿Cómo conociste a mi abuelo? - preguntó ella, visiblemente confusa y estresada.
La italiana respiró hondo y apoyó la mano en la de Vivienn