Capítulo 08 — Desayuno en el balcón.
Vivienne se despertó a la mañana siguiente con los rayos de sol que entraban por la ventana del paseo marítimo.
Los mechones rubios se le echaron sobre la cara y sólo el trasero y los muslos quedaron cubiertos por la sábana, haciéndole ver que estaba desnuda. Poco a poco, recordó lo de anoche y una sonrisa de satisfacción apareció en sus labios.
Se dio la vuelta en la cama, pero no encontró a Vittorio a su lado. Pero sí encontró a su lado un enorme ramo de rosas rojas.
La rubia no pudo evitar s