POV Mara
El salón de eventos del Hotel Palace huele a perfume caro, a flores frescas y a dinero antiguo. Hay una lámpara de araña en el techo que debe pesar más que mi coche, y camareros con guantes blancos que se mueven como ninjas ofreciendo copas de champán que no puedo beber.
Me siento como una impostora.
Llevo un vestido de seda azul noche que cuesta más que todo mi armario junto, unos zapatos de terciopelo y unos pendientes de diamantes (prestados por Elías, sacados de una caja fuerte de