Un estruendo monumental hizo que una montaña artificial de diez metros de altura se desintegrara en el acto, reduciéndose a cenizas.
El estanque cercano también se dividió en dos, sus aguas incluso experimentaron un breve fenómeno de bifurcación, como un trozo de tofu cortado por un cuchillo.
¡Una visión verdaderamente aterradora!
Ante esta escena, reinó un silencio mortal.
Todos abrieron mucho los ojos, incrédulos.
A decenas de metros de distancia, con un simple gesto de la mano, destruyó u