Delicia pensó que Alvaro no volvería estos días, pero más de las diez, regresó borracho.
Salió del baño secándose el pelo, cuando descubrió que Alvaro aún llevaba la misma ropa antes, se puso fría.
Vestida del pijama, era tan atractiva. Se dio la vuelta y quería salir de la habitación.
No quería estar con Alvaro. Le dio asco.
—¡Detente! —estaba a punto de salir, escuchó que el hombre la llamó.
Sería peligroso.
¡En la última vida!
Cuando el hombre la trataba así, sintió triste, pero en ese