Stefan
Dos semanas sin verla, dos semanas sin poder acercarme a ella por la amenaza de Joanne.
Cada segundo, minuto y hora de ese tiempo se han convertido en una maldita tortura de la que no puedo escapar. Retrasé todo lo que pude la creación de ese acuerdo de divorcio, pero Burke no pudo hacer más. No quedó de otra que enviarlo hasta su casa.
Camino de un lado a otro en mi oficina, de la que casi no he salido en todo ese mismo tiempo para intentar solucionar los problemas de mi empresa. Sin e