Stefan
—Yo no puedo aceptar a ese supuesto patrocinador sin haber evaluado la propuesta primero —declaro ante los inversionistas.
Sé lo que está intentando hacer Harrison. Buscar presionarme desde cualquier ángulo para que acepte la bajeza que me propone sin opción a negarme.
—Bueno, Stefan tiene razón, tenemos que saber quién es y lo que espera a cambio.
—El patrocinador soy yo —asegura mi tío.
Mi padre no duda en mirarlo con suspicacia, sabe muy bien que él no posee esa cantidad de capital.
—