Lizzie
Una semana después…
—¡Apresúrate Eithan! Tengo que ir a buscar a la abuela.
—Ya voy, ya voy.
La tentación que tengo por dejarlo caer de la escalera es grande, pero si hago eso, seguramente tendría que llevarlo a él al hospital. Se supone que lo está haciendo él porque es más alto que yo, pero debí saber que no es tan habilidoso.
Tiene diez minutos intentando pegar las guirnaldas decorativas en el techo. Al menos ya le pusimos en la pared el cartel de bienvenida con las fotos familiares.