Lizzie
Lo primero que siento es un terrible dolor de cabeza que me oprime el cerebro cual nuez en un cascanueces. Hago el intento por abrir los ojos, pero la intensa luz que se cuela por la ventana me impide ver con claridad.
Me remuevo en la cama, acaricio las sábanas que parecen de seda, tan suaves como la caricia de una pluma. Todo parece bien, hasta que me doy cuenta de lo que sucede en realidad.
Me levanto de un brinco con el corazón latiéndome a toda velocidad. Esto no puede estar pasándo