Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl día siguiente.
Joaquín caminaba de un lado a otro por los pasillos del edificio de la universidad. Miraba impaciente su Rolex, esperando ver aparecer a su amigo Santiago. Varias chicas lo saludaban y coqueteaban con él, el joven ni corto ni perezoso correspondía de la misma forma.
Faltaba un minuto para ingresar al salón cuando Santy llegó corriendo agitado.







