Mundo de ficçãoIniciar sessãoJoaquín sacudió su cabeza, preocupado ante la situación. Ordenó que todos volvieran a sus actividades, subió de nuevo a la habitación donde su esposa aún dormía, la contemplaba, y presionaba sus puños, no le parecía justo que la maldad se ensañara en contra de ella y menos de unos seres inocentes.
—Te juro por mi vida, que a vos y a mis niñas, nadie les va a hacer daño —sentenció, y bajó de nuevo, tomó las llaves del jeep, encargó a Carmenza, que estuviera pendiente de
Queridos lectores espero hayan disfrutado de estos cinco capítulos. Por otro lado les deseo a todos y cada uno de ustedes una Feliz Navidad, que Dios bendiga cada uno de sus hogares. Muchas gracias por el apoyo y cariño a mis historias, les envío un fuerte abrazo desde mi lindo Ecuador.







