Matthew
Ella se carcajeó y puso el anillo en mi dedo para luego besarnos bajo los aplausos de todos. En ese momento, fue que la muchacha se dio cuenta de la locura que había hecho y ahora se escondía en mi pecho.
—Qué pena, no vi que había tantas personas en este lugar.
—¡¿Ahora?! Ya es tarde cabeza loca, por cierto, gracias por hacer este fin de año increíble.
La abracé fuerte y la sostuve en mis brazos por un buen rato, hasta que decidimos que era mejor volver pronto a casa, el exponerme al f