Capítulo 66— Aquí estaré siempre
Narrador
Minutos más tarde, el coche ne*gro se deslizó sin hacer ruido por las calles oscuras, acercándose al almacén abandonado. Damiano no pronunció una sola palabra durante el viaje, su respiración era errática, así como también los latidos de su corazón acelerados.
Sabía que encontraría a Alexandra dentro. Lo sentía. Allí se reunieron con un comando de la policía, pues Zorzi le había pedido ayuda a su amigo, el Diputado Dorian Langdon, quien le solicitó al j