—¡¿Jameson?! —preguntó Isabella con voz preocupada.
—¡No, zorra interesada! —se escuchó el rudo tono de voz de doña Dayan Howard del otro lado de la línea telefónica.
—¿Por qué me está llamando usted?, deje de hablarme de esa manera —le pidió Isabella tratando de ser respetuosa con su ahora, suegra.
—No esperes a mi hijo. Pasará la noche con Allison~ —le dijo doña Dayan en tono burlón.
Isabella se sorprendió en gran manera y colgó la llamada sin querer seguir soportando que esa mujer