Capítulo 37: Solo ella podrá.
Jameson no respondió nada ante las palabras de su esposa, echándole la culpa a él… En parte ella tenía razón.
Isabella suspiró y se aferró suavemente a los brazos de Jameson mientras él la llevaba hacia el dormitorio.
Una vez allí, él la depositó con cuidado en la cama y se sentó a su lado.
—Isa, necesitas calmarte. No quiero que te hagas daño —dijo Jameson con sinceridad en su voz.
Isabella lo miró con ojos llenos de confusión y dolor.
—Lo tendré. Solo… —hizo ella una pausa mientras una