Capítulo 32: ¿Es solo envidia?

—¿Estás bien, Isabella? —le preguntó ese hombre castaño, una vez se acercó a su esposa por contrato.

Ella observó a Jameson y sonrió falsamente.

—Lo estoy. Se me apetece algo frío, hace demasiado calor~ —sonrió ella ante la temperatura habitual de más de 30 grados en dicha ciudad.

Ese hombre estuvo de acuerdo con su esposa, y salieron de la tienda después de algunas compras.

Seguidamente él llevó a Isabella a una heladería cercana con un ambiente muy agradable y decoración pintoresca
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Edilu VelezPobre isabella por favor suban más capítulos
Digitalize o código para ler no App