Mundo de ficçãoIniciar sessãoCon lo poco que ganaba en el bar, apenas si me alcanzaba para pagar el motel y evitar dormir en la calle. El dinero de las propinas me alimentaba algunas veces. Otras, solo pasaba hambre.
Las drogas eran lo único que me ayudaba a sobrellevar mi patética existencia. No conseguía ninguna otra razón para levantarme cada día. Me encontraba absolutamente sola.
El único pariente vivo y libre que me quedaba era mi abuela Bea, la madre de mi mam







