Capitulo XVIII. Una llamada
Cipriano Mangolini.
Estoy en mi primer día de viaje de negocios, no sé por qué pero me siento algo ansioso y preocupado a la vez. Las palabras de la mujer escurridiza no dejan de resonar en mi mente “Vete tranquilo, estaré aquí cuando vuelvas”
Esas palabras me activaron el sentido de alerta. Estoy en la reunión de negocios pero tengo una corazonada de que la mujer escurridiza esta planeando algo. No puedo dejar que se vaya, al menos no ahora que la necesito. Pronto será la lectura del testament