De esta manera, Lombardi y Grecia ya comenzaban a ponerse un poco más cómodos como para seguir hablando de temas personales y de sus vidas en compañía del consumo de bebidas alcohólicas, aunque eso se ve interrumpido por un toque en la puerta principal de la sala de estar, exactamente siendo tres toques fuertes, lo que termina llamando la atención de él y dice ante esto:
- Espera aquí Grecia, iré a ver qué es lo que quieren...
Grecia asiente con la cabeza y desvía su mirada hacia la puerta, e