La hora de la comida principal termina, así que este cuarteto para entrar en mayor comodidad, deducen partir hacia la sala de estar, lugar que era más cómodo para conversar, donde se sentarían, prenderían la chimenea, colocarían música baja de sonidos del ambiente y comenzarían a disfrutar de los postres de aquel día, que consistían en pastel de fresa, cupcake de chocolate, Pay de calabaza y galletas de canela, verdaderas delicias acompañadas de un dulce café cargado, que aliviaba el leve frío