Mundo ficciónIniciar sesiónEste día en Florencia es frío, como mi corazón solitario. Creí que escapando aquí no tendría mayores problemas, que podría sentirme mejor y que olvidaría en unos días a Alex. Pero no es así, cada día alguien o algo me lo recuerda por lo menos cientos de veces.
Despierto de una siesta agitada, donde el sueño se ha vuelto recurrente: Alex tirado en el sofá del hotel, con una barba indecente, la mis







