Mundo ficciónIniciar sesión–¡De nuevo!–.
Un gruñido sale de lo más profundo de mí ser al escuchar al Alpha de Silver Moon gritar.
¡Llevamos tres malditas horas en este ejercicio!
Quise gritarle, pero me contuve, ya había visto lo que pasaba cuando alguien se quejaba. Los pobres imbéciles que creyeron que era buena idea pedirle a la mujer de pelo negro que disminuyera el ritmo terminaron haciendo el doble de ejercicios de calentamie







