¡Un asesino?...
Charles regresó a la mansión enardecido y lleno de ira. Podía sentir la sangre latiéndole en las sienes. Cruzó el vestíbulo con paso firme y se dirigió directamente a su oficina. Apenas cerró la puerta, dejó escapar su enojo. Comenzó a lanzar todo lo que se encontraba a su paso.
—¡Maldita sea! —bufaba de un lado a otro de la habitación—. Voy a acabar contigo Blair y también contigo, Annie. Me van a pagar todo esto.
Tomó una botella, se sirvió un vaso que no llegó a tomar porque terminó estr