Con la detención de Charles, Annie se siente más tranquila. Sin embargo, la culpa y la preocupación siguen latente en ella.
Le costaba no pensar en Alice y la criatura que perdió sin sentirse responsable. Además de ello, el deterioro motriz de Anthony era cada vez mayor y evidente.
—¿Te sientes bien? —preguntó ella al verlo, de pie cerrando la puerta de la gaveta de su escritorio.
—Sí, todo está bien. —sonrió levemente—. Creo que ahora si podremos enfocarnos en nuestra boda.
Annie asinti