—¿Cómo está? —preguntó Maximiliano, viendo a Marisa sentándose a su lado y resoplando—, ¿sigue llorando?
—No —respondió la joven—, se durmió ya... Max, yo creo que sería bueno llevarla al psicólogo. Sé que hay un tiempo en que es normal sentirse mal luego de perder a alguien, pero, tal vez, no deberíamos asumir que está bien que pase sola por su duelo porque, al menos, yo no puedo entender bien cuánto es lo que le duele.
Al decir eso, Marisa también lloró; y es que se sentía impotente por no po