45 - Confiar.
Lamentablemente, no podía quedarme más tiempo. Tenía que ir a mí casa a prepararme mentalmente para ese maldito juicio. No entendía, porque Dante me hacía eso, ya mi vida se estaba volviendo un completo infierno en cuestión de meses.
Cuando salí de su habitación, su hermana tenía unas ganas locas de lanzarse encima de mí, pero en cuestión de segundos, cambió de parecer y simplemente me sonrió. Lo más seguro es que crea que ganará mañana, y aunque no quiero ser pesimista, pero es un noventa por