—Así que llevas días sin contestar el teléfono, solo por lo que dijo en aquel desayuno —trató de entender mi mejor amiga, Kristin.
Hasta ahora le había contado todo lo que había sucedido con Adriano.
—Si lo dices de esa manera me harás creer que estoy exagerando todo —repliqué, terminando con mis estiramientos.
Tenía argumentos suficientes para estar enfadada.
—Y es que lo estás haciendo Lena —se levantó y me ayudó apararme—. El pobre ni siquiera sabe una pequeña parte de tu historia, no tiene