Selene fue trasladada a una habitación. Cuando al fin abrió sus ojos sintió un dolor punzante en la parte baja de su abdomen, las voces de hombres discutiendo fuera del lugar apenas y se escuchaba, pero estaba tan agotada para prestar atención.
Ni siquiera sintió cuando las lágrimas salieron por sus ojos, miró fuera de la ventana y se sintió inmensamente triste.
—¡Mi bebe!— fue el único pensamiento que atravesó su mente en medio de esa crisis.
El médico empujó la puerta con una carpeta en su ma