El celular de Selene comenzó a vibrar, tomó aquella llamada sin mirar el nombre que relampagueaba en la pantalla.
—¡Mmmm!— murmuro ella.
—Estoy frente al hospital, en realidad vine a verte pero ni siquiera me atrevo a preguntar en qué piso estás…¡ Solo quería ver si te agrado mi regalo!— dijo con sorna Kristen.
—Eresss….una…..— gritó eufórica Selene, pero se contuvo a decir una grosería.
—¡No les encantó el regalo a ambos !, por cierto mire a tu esposo bajar del hospital tan enfadado, ¿ Que hic