Capítulo 98
Santiago
Helena y yo fuimos juntos a acostar a nuestra bellísima Julieta en su cama, nuestra hija se veía hermosa ya preparada para dormir y había preparado con mucha dedicación su mochila para la primaria, eso me gustaba mucho que desde ahora ella estuviera preparada y con ganas de ir a atender sus obligaciones.
–Buenas noches, mi amor. Mañana tienes que madrugar para ir a la primaria.
Estaba encantado con el progreso que había notado en Julieta, era una niña muy responsable, pues