Capítulo 38
Helena
Estuvimos ocupadas Ximena y yo en la tienda y su hija era un angelito, se quedaba dormida casi todo el día dejando a su mamá trabajar y por la tarde, vino su papá para llevársela. Yo había salido solamente para recoger a Julieta del kínder y ella, estaba aquí con nosotras.
–Helena, te he visto meditabunda y pensativa en este tiempo. Sé que no soy una persona que se meta en asuntos ajenos, pero no quiero que sufras por lo que pasaste hace años.
Ese no era el motivo de mi desga