Capítulo 25
Santiago
El saberme nuevamente abandonado por otra mujer a la que amo, no lo pude soportar y tampoco quería hacerlo, extrañaba todo de Alicia, sus besos y su forma de ser tan inocente y servicial conmigo. Ella era mi todo, mi mano derecha en la empresa y mi mujer y ese vacío lo llené con alcohol, retomando esa mala adicción.
–Santiago, no puedes seguir en estas condiciones. Julieta te necesita, ella quiere jugar con su papá.
–Helena, no puedo ni conmigo mismo. Sé que no fui bueno co