Capítulo 146
Santiago
En los momentos que sentía que mi vida estaba muy estable, ocurría siempre algo que acababa con esa estabilidad. Estaba tranquilo con mi esposa y con mi hija y ella se adaptaba cada vez mejor al internado, tanto que ya había olvidado que me llamaran de la escuela de mi hija para darme una queja de ella.
Mi primo Iván entró a mi oficina con un semblante de angustia y de preocupación. Yo de inmediato supe que algo estaba pasando y no era algo muy simple al ver cómo estaba él