Capítulo 104
Santiago
Helena llegó y por la cara que traía, ella ya debía saber que nuestra hija estaba en la casa y que yo había tenido que pasar por ella a la escuela. No me miró ni a los ojos, dejó sus cosas y se dirigía arriba a hablar con Julieta, yo la tuve que detener para informarle primero lo que estaba pasando con nuestra hija.
–Helena, no subas por favor. Tenemos que hablar nosotros dos, mi amor, vamos a tomar esto con toda calma.
Ella estaba de mal humor, y no se lo reprochaba, yo d