No puede estar hablándome enserio cuando sabe a la perfección lo que está en juego.
Ya no sé qué hacer con esta situación, casarnos es más complicado que mantener mi soltería.
—Rachel.
—Entiéndeme Maximiliano, no puedo simplemente esconder a mi hijo–se ve segura de las cosas —me quiero casar contigo, sabes bien lo que tenemos en juego, pero no lo haré si tengo que negarlo y esconderlo de tu familia como si fuera algo malo. Matías es mi vida entera y no lo cambiará ni por todo el dinero del mu