「 ✦¿LA AMASTE?✦ 」
Sophia abrió lentamente los ojos y se encontró con el abrazo de Santino, pero ahora no estaban en el maletero del auto, sino en una cálida cama. Ella buscó su mirada y lo vio dormido, sonrió y acarició su áspera mejilla con suavidad.
De repente Santino abrió los ojos y le regaló una sonrisa.
―¿No te han dicho que es de mala educación mirar fijamente cuando uno duerme?
Sophia sonrió.
―No cuenta cuando se trata de su marido, y que además es tu culpa por ser tan guapo.
Santino se