No se cuanto tiempo pasó desde que me llevaron desde la sala de partos hasta mi habitación ya que dar a luz a mi bebe fue largo y estaba muy cansada, aunque estaba algo intranquila hasta que vi entrar a mi amiga Bianca junto a Kevin acercándose él a la cama donde yo me encontraba. Kevin se acercó, me cogió las manos besándome las haciéndome ver como unas lágrimas le caían por sus mejillas sin dejar de mirarnos los dos a los ojos.
— Gracias mi amor, nuestro hijo es maravilloso, es más pequeño pe