Cuando el médico y la ginecóloga entraron en la sala donde Kevin y yo nos encontrábamos, me tuve que quitar toda la ropa para que el forense comprobará los moratones que me hizo mi esposo haciendo seguidamente un informe, marchandose de allí. Lo seguido fue la ginecóloga, me tumbe en una de las camas, me puso el gel en mi vientre pasando aquel pequeño aparato viendo Kevin y yo a nuestro bebe, mientras el me cogia la mano y me acariciaba la mejilla, viendo como le caía una pequeña lagrima por su