Después de decirme Miller lo que había planeado hacer, me quedé sin saber qué más decir, ya que cuando mi marido se enterara que estaba viviendo con el padre de su enemigo, temía lo que pudiera hacerle. Me marche del despacho acercandome hacia los ascensores, una vez que llegue a la planta y baje, me fui acercando hasta la puerta de la sala donde mi padre estaba, abriendo de pronto la puerta mi esposo, mirándonos los dos a los ojos
— ¿De dónde vienes? he salido para ver donde estabas y no te he