Aquel domingo podría haber sido un dia como otro cualquiera si no fuera porque tenía que acompañar a mi marido a aquella maldita boda, donde sabía perfectamente que me encontraría con Kevin, pero no podría acercarme a él porque si lo hacía y me veía Erik hablar con él, me lo haría pagar muy caro cuando volviéramos a casa y no estaba dispuesta a que le hiciera daño a mi bebe.Ese dia para ir a esa boda, me puse un vestido largo de seda, con escote cuadrado y un corte en el lateral de mi falda, co